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lunes, 4 de octubre de 2010

LA HISTORIA DEL HOMBRE SIN ENCANTO (PARTE 4)

Nos  vemos a los ojos por mucho rato, apenas y nos podemos dirigir palabra alguna, pero él se va rápidamente para chequearse la vista, pues ignora que lo que ven sus ojos es completamente real. No puede creer en fantasmas porque éstos no son  útiles, de modo que mi existencia fantasmal no está justificada de ningún modo, pero ahí estoy. Toma su teléfono y del otro lado del auricular está su psicólogo, quien le recuerda que no es normal ver esas cosas, y si las ve, es porque ha dejado de ser una persona normal, con lo que se aleja del ideal que ha hecho de sí mismo.
Me mira y actúa como si yo no estuviera ahí, pero, por primera vez en su vida, su novia le dice que ella me está viendo, con lo que todas las dudas se disipan.
-Así que todo el afecto que me tienes te ha retenido aquí, pues no me sorprende, soy un hombre admirable digno de ser amado -dijo él.
-No mames, cabrón- le respondí-, a ti ni tus amigos te quieren, nomás te tratan bien porque tienes dinero, pero ellos hablan a tus espaldas como tú hablas a las suyas.
-¡A poco son tan gachos!.. Digo, entonces deben decir cosas amigables de mí, expresándose con palabras afables y amorosas, con la dicción y léxico que representa a un caballero -comenta con voz y pose ensayadas-. Seguro que vienes por un consejo entonces, pues bien, pregunta; siempre he estado dispuesto a corregir todas tus dudas.
-Pues yo nunca he querido expresártelas.
-Entonces no entiendo, ¿por qué estás aquí?
Una luz pasa a través de su novia y una voz varonil sale de sus labios.
-Si por una razón has sido retenido es porque este hombre sin encanto ha pedido al cielo un deseo, y es el de por fin tener carisma.
"Tratamos de colocárselo en el cerebro pero nunca lo encontramos, al parecer este ser se mueve únicamente por la inercia de la vida, misma que se adquiere tan sólo por nacer.
"Ahora sólo tiene un cuerpo, todo él se puede traducir así de fácil, por ende, para darle encanto, pensamos que alguien podría poseer su cuerpo para que en la memoria de sus amigos y amores, por lo menos, quede el recuerdo del embeleso. Pudo ser cualquiera, pero su inconsciente te eligió, ahora voy a hacer el proceso.
Y así empezó mi difícil tarea por darle encanto a quien no lo tenía.

2 comentarios:

DUKE dijo...

ya va tomando mejor forma. y suige siendo chistoso.

El Señor Dáltanos dijo...

A poco se aproxima al final, si yo le veo cara de que todavía le cuelga! En fin, a uno como lector le queda la duda de que va a resultar de tal proceso!